I'm sexy, and I know it

martes, 7 de marzo de 2017

Esto no es una editorial ni tampoco va a salir en el Vogue. No es una de esas editoriales que se hacen con ese objetivo, el de 'colocarlas' en una revista. Algo que me parece perfecto, pero no es este el caso. De hecho, nunca pensé que haría esto. Por lo menos nunca pensé que lo haría sin cobrar ;-) Nunca pensé que me llegaría a desnudar y lo publicaría en internet para que todo el mundo lo viera. Pero los años, y todas las vivencias que cargo a mis espaldas, me ha enseñado que #nuncadigasnunca.

Hoy voy a hablar de algo que me cabrea soberanamente (diría algo peor; siempre me vuelvo mal hablada y vulgar cuando algo me enfada mucho; a mi madre le da mucha rabia pero yo soy así). Y sí, podría decir lo mismo, explicar mi historia y poner una foto del banco de imágenes. Pero soy de las que piensa que cuando dices algo, cuando das consejos... tienes que predicar con el ejemplo. No puedo hacer esta reflexión sin aplicarme el cuento, sin se la primera en llevarlo a cabo.
Odio las etiquetas. No las soporto. No entiendo por qué hay que catalogar cosas que son normales como si no lo fueran. Nunca entenderé lo de 'El Día del Orgullo Gay'. Que hoy todavía miremos con prejuicio a dos hombres cogidos de la mano o a dos mujeres besándose. No hay que celebrar el día del orgullo gay ni del orgullo hetero. Lo que hay que celebrar es el estar orgullosos de ser buena persona, buena gente que hace y procura el bien a los que tiene alrededor.

Pero no os voy a hablar de condiciones sexuales hoy. Hoy os hablo de algo de lo que me encantaría no hablar, porque significaría que, de la misma manera, sería algo natural, sin importancia. Los que me conocéis, tanto personalmente como a través de las redes sociales, sabéis bien como soy. Sabéis que peso 74 kilos y que llevo una talla 42. Y sabéis que me miro al espejo y me veo fantástica, guapísima, sexy. Tengo celulitis y se nota, tengo tripita, que según el día es tripota, y no os miento si os digo que alguna vez me han dejado sentar en el transporte público. Tengo papada, brazos grandes, muslotes y culote. No tengo unas rodillas huesuditas y marcadas, ni piernas delgaditas. Mis tobillos son grandes y mi empeine es alto (tengo muchos problemas con los zapatos por ello). Y aún así, me miro al espejo y me encanto (no, no tengo abuelas desde hace muchos años). En mis rrss me veréis como cualquier otra, en bikini, en bañador, enseñando escote, con crop top, con minifalda, con escotazos, con shorts... Y sé que a mí nunca me dejaran un comentario como a otras de esos de '¡qué tipazo!' pero me importa un pito (o dos) porque ya me lo digo yo ;-)

Aún así, estoy ya muy cansada del dichoso tema de las tallas y de las gordas y las delgadas. Muy cansada y muy harta. Porque yo, ni soy gorda, ni soy una gordibuena, ni una plussize, ni una curvy. Yo soy una persona. Punto. Y más harta estoy de que la sociedad en general y algunos sectores en particular no se enteren todavía de que no somos un gueto que no tiene derecho a llevar ropa sexy sin que alguien pueda decir: ¡dónde va esa con las chichas!. Pues yo y mis chichas vamos donde nos da la real gana, como todo el mundo. Y que agradezco mucho que alguna tienda se tome la molestia de hacer una línea especial para las que no tenemos tallas pequeñas; pero, digo yo, ¿no lo pueden poner a continuación del resto del tallas en el mismo burro de ropa, en la misma tienda? Por qué tengo que ir a comprar a la sección de las gordas. 'Tú que estás delgada compras en la tienda normal, y tú que estás gorda compras en la parte de gordas'. ¿En serio?

Y que no ofende quién quiere, sino quién puede. Y a mí no me pueden ofender. Pero sí me molesta y bastante que después de tantas cosas que pasan en el mundo, me tenga que ver en situaciones tan absurdas como las que voy a contaros. Y, como os decía, yo me tengo en muy buena estima, pero sé que hay gente que no. Y seguro que alguna ya a estas alturas de el texto estará ya diciendo: 'otra que viene con el tema de las gordas, bla, bla, bla'. Pues os juro que me he dado cuenta que hay gente que lo pasa mal, muy mal, porque hoy todavía no hemos aprendido que lo preocupante en esta vida es que te detecten, a ti o a los tuyos, un cáncer o una leucemia, no que tengas una talla u otra. Ah! y esto es muy bueno, también he oído muchas veces: 'esa está gorda porque se pasa el día sentada comiendo guarradas'. Pues no; igual en algún caso será así, pero hay muchos casos en los que no.

Cuando yo tenía 20 años llevaba una talla 36 y tenía un vientre plano como una tabla de planchar. Luego la vida se encarga de cambiar eso, aunque yo no me cambiaría por la niña de 20 años con el cuerpo de niña de 20 años, ahora me veo mucho mejor.

El caso es que, como os decía, que yo me quiera tanto (parezco la irritante de la tele) no quiere decir que no me enfaden ciertas situaciones y, sobre todo, porque me he encontrado a más de una que me ha contado barbaridades al respecto y hoy, esto va por mí, pero también va por ellas, por tí, que si estás leyendo esto seguramente te vas a dar por aludida. Pues sí, esto va por ti, que eres una persona maravillosa, independientemente de lo que diga la báscula.

Hace unos meses me invitaron a un evento cuyo objetivo era probarte vestidos y hacerte fotos. Perfecto. Lo que ya no es tan divertido es cuando se han olvidado que tu no llevas una tallas 36 ni una 38, y te peinan y te maquillan y vas a buscar vestido y oh! sorpresa, para ti no hay, pero a tu alrededor hay varias niñas monísimas y delgadísimas (como yo cuando tenía 20 años) que sí tienen vestidos que ponerse, vestidos preciosos, sexys, con súper escotes en la espalda, con encaje, transparencias, bien ceñiditos. Y tu no tienes porque llevas una 42. Ah! no calla, que sí, que hay un vestido de la 42, una mesa camilla tapado de arriba a bajo, bien tapado y bien de volumen para taparte bien las carnes. ¿En serio? No me pongo yo eso ni loca porque a mí también me gusta enseñar cacha. Las de la 42 también queremos ir apretaícas y marcando culo como la Kardashian. Y me pasé el día sentada en una silla con mi amiga, que tampoco lleva una 36, ni 38, ni 40... mirando como el resto se hacía fotos con sus preciosos vestidos.

Y ya os imagináis que no fue ni será la única vez. Estoy aburrida de ir a ciertas tiendas, probarme una talla L y no entrar; o no me pasa del culo, o no me abrocha, o me subo las cremalleras sin respirar, pillándome la carne, me hago daño y cuando me miro al espejo parezco un chorizo embutido. Y entonces pregunto, '¿una XL, por favor?' Y la respuesta es 'no se hace'. ¿En serio? Y ya lo último que me faltaba, la última campaña de Zara cuyo eslogan es Love Your Curves y no salgo yo no, salen dos chicas de la talla 36. Ole tu Amancio.

Hace unos meses conocí a una chica del sector (blogs, instagram, youtube). Es una chica preciosa, muy guapa. Y tan cariñosa, es un ángel. Le conté mis historias y me dijo: 'ya, pero yo no soy como tu, Sonia, yo no puedo'. Me contó que cuando era pequeña los niños le pegaban en el colegio, porque estaba gorda. Me dijo que cuando se acaban las clases, se encerraba en el baño hasta que todos los niños se habían ido y entonces salía, para que no le pegaran. Y su madre siempre le decía: 'hija por qué siempre sales la última, siempre llegas tan tarde'. Encima se tenía que ganarse una regañina. ¡Encima! Y ya lo más de lo más, lo que me enciende, llega cuando me cuenta que le han ofrecido un trabajo por gorda; que una compañera del mundillo le ofrece una colaboración porque está gorda. ¿De qué coño vais? Os prometo que lloré cuando me volví a casa. Lloré de pena. También os digo (y seguramente alguien me diría, 'pa qué te metes') que hay muchas marcas, muy profesionales ellas y muy maduras, que declinan trabajar con según qué blogger o instagramer o youtuber porque es fea o está gorda. Os juro que sé que es cierto. Cierto y penoso. Vomito.

Esto no es para crear polémica, ni para que alguien me diga si estoy más o menos gorda que otras. Esto es para todas (y todos, aunque parece que a las chicas les afecta más) las que, como a mí, a veces se encuentran en estas situaciones y se ponen tristes. Y sí, hay que llorar por otras cosas más importantes, pero la mente no sabe separar, la mente muchas veces no entiende que hay que mandar a tomar viento a quién te hace sentir mal, porque lo que verdaderamente importa es que tu estés bien, sana, y los que más quieres también lo estén. Pero esto no es el país de Disney y las cosas no son así. A veces cuesta que esto no te afecte. Sobre todo cuando alguien no quiere trabajar contigo porque no cabes en sus vestidos.

De verdad, sé que no es fácil y que yo, por mucho cuerpo que enseñe, no voy a cambiar el sistema. Pero sólo quiero que alguien me vea y piense: 'pues oye, tiene razón, si está la mar de bien, ¿qué más da si tiene el culo grande o tiene un triple michelín en la tripa?'. De verdad quereros, quereros mucho, y poneros lo que os de la real gana. Y a la playa id con bikini, trikini, haced topless si os apetece. Que nadie os diga que no sois bonitas y especiales. Que nadie os ofenda, y menos por una cosa como esta.

Sé que desnudarse delante de alguien no es fácil para todo el mundo. Yo siempre he sido muy free en este sentido. Mis padres siempre me educaron en el tema de la desnudez como algo normal. De hecho, yo siempre digo que todos tenemos lo mismo, ¿no?. Así que espero que, a parte de ver mis defectillos, veáis más allá en estas maravillosas fotos. Y os animo a haceros fotos así; no hace falta que las publiquéis en ningún sitio, guardadlas para vosotras o para quién queráis. Pero os aseguro que es una experiencia muy divertida y os va a gustar. No tengáis miedo ni vergüenza. Vergüenza es lo que tendrían que tener algunos y algunas, y bien grande, por ser malas personas. Ellos son los feos y los pobres ni lo saben.

Esta es mi experiencia, mis vivencias, mis sentimientos y mis sensaciones. No quiero polemizar. Sólo quiero ayudar. Sé, y muchas así me lo decís, que lo hago muchas veces en mis posts. Hoy he querido ir más allá. No ha sido fácil; por muy naïf que yo sea, no es fácil desnudarse. Pero si a alguien le sirve, si ayudo a alguien, si alguien da un pequeño paso para que ciertos comentarios o situaciones no le hagan daño, me daré por satisfecha. Habrá merecido la pena. Quereros mucho.

Fotografía: 274 Km 
Hair & Make Up: Bel Blázquez Makeup Artist
Vestuario y joyería: L'Arca Barcelona
Manicura y pedicura: Buda Nails
Localización: Can Batlle.
Image and video hosting by TinyPic

5 comentarios:

  1. Sonia!! Estás espectacular!!! ;) Y lo mejor todo lo que dices

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  2. Ole y ole tú Sonia, por quererte tanto, por ser tan sexy, por decir tantas verdades como puños. Porque me encanta tu personalidad arrolladora, tu cara bonita, tu piel tan perfecta, porque tú entera irradias sensualidad. Sí reconozco que yo no soy de esas, siempre tengo complejos y eso que gasto una 36 y la mayoría de las veces me veo fatal, ojalá me quisiera una quinta parte de lo que tú haces. Desgraciadamente vivimos en una sociedad en la que el físico parece importar mucho más que todo lo demás. Estás impresionante en las fotos, pero ya te lo dije cuando te conocí personalmente hace un par de meses, me pareces tan tan bella, no sólo por fuera, sino también por dentro, que es lo que realmente importa! Un super besazo y sigue queriéndote tanto. Nena, tú vales mucho!!!!!

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  3. Yo peso 78 kg y uso una 46....tengo casi 50 años y, en mi tienda de novias, dia tras dia tengo que intentar que mis novias pierdan sus inseguridades, eliminen sus complejos, se olviden de sus defectos (muchas veces inexistentes). Me asusta oir como una chica de la talls 36 y de 170 cm me dice que tiene que adelgazar....o como otra eatá dispuesta a enfajarse y perder comodidad el dia de su boda para cumir con los, supuestos e impuestos cánones de belleza. Me aterra pensar que mi hija de 16 años, guapa, sana, inteligente y deportista, pueda llegar a la anorexia por no entrar en "supuestas" tallas reales....Me hirririzan los escalados deficientes, las imágenes de modelos pasadas por photoshop. Los ideales de belleza irreal. Me horrorizan y, a mi edad, me afectan aún.
    Por todo esto, por mi, por mi hija, por todas las adolescentes, novias, mujeres....gracias.

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  4. Sonia, me ha encantado. Lo he leído con el cariño que te tengo y he entendido (y vivido) todas y cada una de las palabras que dices. Sabes que te veo guapísima, por fuera, pero más por dentro. Creo que posas como nadie y tienes un estilazo único. Sigue así. Da igual la talla, quién no tiene un michelín tiene un ojo torcido. El mundo es imperfecto y en esa imperfección reside la belleza. Un besito

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  5. A ver neni que te voy a contar yo que lo he vivido en mis carnes sii algo que tengo guardado para mi porque yo por suerte o por desgracia nunca he tenido una 36 ni joven ni de grande. Y es algo que vas arrastrando el resfo de tu vida . Ojala me explicara tambien como tu pero no todas somos tan fuertes , no todas tenemos la capacidad de no darle importancia y ese es el problema. La sociedad te dice cuales son los cánones y tu si estas por el borde o fuera te lo hacen pasad muy mal . Yo hasta mi embarazo SIEMPRE he estado a dieta para que ? Si mi marido le encanto ? Pues por ma Mierda sociedad neni en fln algun dia hablaremos largo y tendido sobre el tema
    Solo quiero felicitar a Gala tambien por el pedazo de trabajo que ha hecho unas fotos preciosass nada ofensivas un ole !

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